17 noviembre 2009

CRISIS ECONÓMICA

Si nuestro problema actual es la falta de comunicación, ahora se ve aumentado por los conflictos derivados por la crisis económica por la que estamos sobreviviendo.
Son múltiples los conflictos familiares y los enfrentamientos entre parejas, derivados de un clima de frustración e insatisfacción derivados de la sobre explotación en el trabajo, la reducción de jornadas obligadas o los despidos improcedentes.
Las familias ven cada día reducido más su presupuesto y también sus aspiraciones de "calidad de vida", por lo que les lleva a aumentar más la desgana, el desánimo y la falta de comunicación.
Ya no hablamos y cuando lo hacemos es de la peor forma posible.

Por lo que lamentablemente, nuestros hijos están sometidos a una fuente continua de tensiones, donde los especialistas observamos alarmados el índice tan alto de crisis de ansiedad en los niños. Y la reproducción de comportamientos violentos de sus principales modelos, los padres.

Como mediadores aún tenemos que unir más nuestras fuerzas por diseñar programas que nos ayuden a mayores y a pequeños a comunicarnos más y mejor, porque en época de crisis todavía se vuelve más necesario.

Elena Baixauli

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